Curso dictado por la Dra. Teodora ZAMUDIO

 

2da hipótesis

 

Presentación | Proyecto de investigación | Presupuestos & Condiciones de contorno | Hipótesis iniciales | Glosario | Ejercicios | Videos

   

Imprimir esta página

 

Presupuestos

Ud. está en esta Unidad pedagógica

Hipótesis iniciales

1era hipótesis
2da hipótesis
3era hipótesis
4ta hipótesis 

 

2da.  Hipótesis. No existe argumento económico, ni ético, ni estético por sí sólo suficiente para sostener  un norma jurídica universal de conservación y valoración de la diversidad genética.

 “-Pero ¿con qué fin ha sido, pues, creado este mundo?- preguntó Cándido.
-Con el de hacernos sufrir –contestó Martín.”

François Marie Aroouet (Voltaire) Cándido (1767).

 

Las cuestiones relacionadas con la diversidad biológica son técnicamente complejas, políticamente controvertidas en algunos casos, y rara vez de solución fácil. [ver § 3.7.5 ]

El mantenimiento de una base amplia de diversidad biológica agraria, un uso más eficiente de recursos como el agua, los combustibles fósiles y la tierra; la adopción de tecnologías agrícolas tradicionales con un bajo aporte de insumos, y la inversión en tecnologías agrícolas mejoradas, son otras tantas opciones para incrementar la sostenibilidad en la agricultura, que pueden tener múltiples ventajas para el medio ambiente y la producción alimentaria.

Más concretamente, con respecto a la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica es importante elaborar estrategias apropiadas, que utilicen la diversidad para ayudar a combatir la batalla por la seguridad alimentaria. Estas estrategias deben promover sistemas agrícolas y agroecosistemas sostenibles y diversificados para satisfacer las necesidades de alimentos (oferta-demanda) y mantener, a la vez, el potencial de los recursos. Se reconoce el objetivo universal de fomentar el mantenimiento, la utilización sostenible y el mejoramiento de la diversidad biológica agrícola de todo tipo y nivel y en toda clase de sistema de producción, sea éste variado o especializado, en pequeña o gran escala, intensivo o extensivo.

La incorporación de la diversidad biológica a la corriente principal de las políticas, programas y proyectos agrícolas nacionales constituye una prioridad[1]. Se precisa también, a nivel internacional, una conciencia cada vez mayor de los agricultores, de los encargados de formular las políticas y adoptar las decisiones, de los consumidores y de la industria acerca de las funciones y valores de la diversidad biológica agrícola, conciencia que debe traducirse en medidas efectivas tanto dentro de los países como a nivel regional y mundial.

Sin embargo, la fundamentación para la conservación y el cuidado de la diversidad genética, biológica y de ecosistemas no es clara y en numerosos puntos es muy exigua y vulnerable.

Argumento económico para la conservación.

Mientras es evidente que en la actualidad una proporción relativamente pequeña de la diversidad biológica del mundo es activamente explotada por el hombre, los otros elementos de la diversidad biológica pueden ser importantes por razones diferentes:

  •  
  •  

tienen valores que son inutilizados o desconocidos en la actualidad pero que podrían mejorar el bienestar material de la humanidad si estos valores fueran descubiertos y explotados

pueden llegar a ser útiles o vitales en el futuro debido a las circunstancias cambiantes.

Estos factores apoyan una línea preventiva en el mantenimiento de la diversidad biológica, es decir, los recursos real o potencialmente útiles no deben perderse simplemente porque no se los conoce o no se los valora en la actualidad. Sin embargo, aunque esta razón preventiva tenga pertinencia, tiene fuerza limitada. Está basada en la estimación del valor potencial de un elemento hipotético de la diversidad biológica que se tiene que equilibrar contra el costo real de mantenerlo o evitar su destrucción. Por eso, a menos que un elemento hipotético se identifique como vital, debe tener un valor finito y por lo tanto debe haber un punto en que los costos proyectados requeridos para el mantenimiento exceden a cualquier beneficio probable. El hecho de que estos costos y beneficios son raramente o nunca cuantificable con exactitud significa que los cálculos involucran la estimación de probabilidades y riesgos.

La experiencia y la teoría ecológica general indican que ninguna especie sola sea imprescindible para mantener los procesos ecológicos básicos a nivel global y que, en términos generales, es poco probable que juegue un papel ecológico importante incluso a nivel local. En otros términos, cada especie tiene un valor finito y, aunque en algunos casos este valor puede ser muy alto, en el caso de especies más raras tiende a acercarse a cero.

Similarmente, con respecto a las especies que pueden ser directamente útiles para los humanos, principalmente como alimentos y farmacéuticos, se puede decir con mucha probabilidad que la mayoría de las especies tiene poca potencialidad, y la experiencia permitiría identificar grupos taxonómicos que tienen más valor (v.gr., parientes silvestres de especies de cosecha y ciertas familias de plantas para farmacéuticos), así entonces, si se considerara las especies solamente como recursos materiales, sería más rentable:

  •  
  •  

mantener sistemas y áreas ricas en especies en vez de los pobres en especies

mantener las especies que se conocen como útiles u observadas como muy probables de ser útiles, que mantener a otras especies.

Estas conclusiones indican que los valores de los recursos de la diversidad biológica y, en particular, el método económico de preservación no proveen en sí la justificación para una preservación amplia de la diversidad biológica que se intenta perseguir. Tales argumentos tienen pertinencia y fuerza limitadas, y se debe tener cuidado al citarlos, especialmente al extrapolar de lo particular (el mantenimiento de ciertas especies o un cierto nivel de diversidad biológica) a lo general (que toda la diversidad biológica es inherentemente rentable como recurso y debe por lo tanto ser conservada).

En general los valores económicos son sólo indirectamente relativos a la diversidad biológica. Es decir, un cierto nivel de la riqueza de especies se requiere para estas funciones pero no hay necesariamente una correlación directa entre el valor del ecosistema y su diversidad, ni es siempre necesaria la presencia de un conjunto particular de especies. Por eso, los ecosistemas de manglares son generalmente de mucha menos diversidad que los adyacentes bosques de tierra baja, pero en términos de recursos es probable que sean de valor comparable. Las sabanas del este y sur de África, que son de gran importancia en ganar ingresos por el turismo, son menos diversos que los bosques húmedos en los países que tienen mucho menos potencialidad del turismo.

Es importante en el contexto actual determinar el grado de las pérdidas de la diversidad biológica pueden contribuir a estos cambios que tienen repercusiones para los seres humanos.  Uno de los más obvios de tales cambios globales es la perturbación del ciclo del carbono, conduciendo al constante aumento de niveles de CO2 atmosférico, lo cual probablemente tendrá amplios efectos -aunque desconocidos en la actualidad- sobre el comportamiento global del clima que pueden a la vez tener consecuencias serias para el bienestar humano.

Una parte importante de estos efectos es atribuible a los procesos industriales, especialmente la quema del combustible fósil de hidrocarburo para la generación de energía; sin embargo, se cree que es también importante la alteración de los ecosistemas naturales o casi naturales existentes, en particular la destrucción a gran escala de los bosques húmedos tropicales que contribuyen a equilibrar el CO2 atmosférico. El alto riesgo de las serias consecuencias que para los seres humanos traerían aparejados los cambios globales del clima es en sí un fuerte argumento para disminuir la tala de bosques.

Se debe, sin embargo, aclarar que este estudio habla del bosque húmedo tropical como ‘un bosque’, en vez de como ‘un ecosistema de diversidad’. Parecería que la diversidad es importante solamente hasta el punto que contribuye a los sistemas que funcionan como pozos de carbono y el argumento se aplica igualmente a los otros sistemas con una capacidad similar en la fijación de carbono, como los pantanos tropicales de agua dulce, aunque estos tienen mucha menos diversidad que los bosques húmedos tropicales.

Un estudio firmado por 13 ecologistas, geógrafos y economistas, estimaron el valor de los servicios del ecosistema del mundo en entre $16 y $54 trillones por año[2]. Los autores ensamblaron la información de una amplia gama de estudios sobre el valor de un amplio rango de los servicios del ecosistema. Éstos incluyen no solamente los items familiares tales como la producción del alimento, las materias primas, abastecimiento de la reconstrucción y de agua, sino también los servicios que son menos evidentes, como la regulación del clima y de los gases atmosféricos, coadyuvantes del ciclo del agua, el control de la erosión, formación del suelo, coadyuvantes del ciclo del alimento y la purificación de basura. Las estimaciones fueron hechas para cada uno de 17 categorías de los servicios para el rango de ambientes en la tierra, incluyendo ambientes marinas y terrestres.

Las estimaciones indican que los ambientes costeros, incluyendo estuarios, los humedales costeros, las camas de algas, los filones coralinos y las plataformas continentales tienen un valor desproporcionadamente alto; cubren solamente 6,3 % de la superficie del mundo, pero son responsables de 43 % del valor de los servicios de los ecosistemas del mundo. Estos ambientes son valiosos en la regulación del ciclo de los alimentos que controlan la productividad de plantas en la tierra y en el mar.

Otro uso práctico de la escala propuesta sería la valoración de los servicios del ecosistema perdidos contra las ventajas de un proyecto o de una política determinado, antes de tomar decisiones. Las funciones del ecosistema se relacionan con la capacidad que los componentes naturales tienen que proporcionar mercancías y servicios para satisfacer necesidades del ser humano. [ver Cuadro Funciones de un ecosistema].

La clasificación de los servicios tendrá ser realizada sobre la base de una clasificación en términos de la importancia de cada uno asignado un grado numérico a cada servicio [ver § 3.7.6 ]. Sin embargo, los investigadores observaron que la mayoría servicios de valor para el ecosistema está actualmente fuera del sistema del mercado. Es decir, aunque algunos servicios, tales como producción del alimento, abastecimiento de agua y materias primas se negocian en mercados económicos, muchos más de ellos no lo son[3].

En términos más generales, este fundamento no establece ninguna conexión directa y rigurosa entre la importancia económica de unos ecosistemas en el mantenimiento de esenciales procesos ecológicos globales y su diversidad.
 

Argumentos éticos para la conservación.

Por su parte, en algunas culturas, las creencias éticas proveen las razones más fuertes para mantener la diversidad biológica, y efectivamente en algunos países orientales mucha de la diversidad que queda en áreas densamente pobladas puede ser atribuida directamente a prácticas religiosas.

Sin embargo, sin el remedio de un código moral absolutista, es difícil discutir con convicción por un imperativo ético por el mantenimiento de toda la diversidad biológica que existe. Mientras se puede considerar moralmente inaceptable -en la opinión de alguna gente- matar a cualquier organismo vivo, hay problemas en extender este razonamiento por la preservación de la diversidad biológica.

A un nivel extremo, cualquier organismo que no es genéticamente idéntico a otro representa un aspecto de la diversidad, y el razonamiento estrictamente ético proscribiría su destrucción. Se puede entender la objeción de matar un elefante por razones morales, pero ¿es menos moral comer el trigo, que crece de semillas genéticamente diversas, que comer las papas, la mayoría de las cuales crecen de clones genéticamente idénticos? Similarmente, hay dificultades en demostrar que una especie, que es en algún grado construida por humanos, tiene más ‘derecho’ a la existencia como entidad que cualquier de los individuos a partir de los cuales fue “construida”.

Sin embargo, a pesar de todo, la ética provee un razonamiento poderoso en contra de la destrucción de la diversidad biológica. En la práctica, este razonamiento es frecuentemente contingente con otros fundamentos, particularmente con el principio preventivo, lo que  incluye la idea de ‘administración’.

La responsabilidad generacional sostiene el argumento ético de la preservación en el mundo industrializado, aunque puede ser de poca pertinencia práctica a un granjero desesperado enfrentándose con la realidad de sobrevivir en un país en vías de desarrollo. Además de los procesos productivos como la agricultura intensiva y la forestación industrial, la sobreexplotación de especies y la contaminación de aguas dulces, océanos, suelos y atmósfera que están agotando el patrimonio biológico, el hombre está acabando con el hombre mismo y no sólo figuradamente o a largo plazo sino con el actual exterminio de grupos étnicos y culturales a los que empobrece irreversiblemente. Todo esto como legado de un modelo de consumo excesivo de recursos naturales y escalada de  poder que sobrepasa los límites de la sostenibilidad a futuro.

La pérdida de incontables formas de vida es el precio que se paga por el progreso y el mantenimiento de un paradigma de riqueza material, que contiene su propia semilla de muerte. Sin embargo, se tiene la sensación de que lo que se obtiene a cambio posee un valor de mayor rango inmediato: la supervivencia actual. [ver § 3.7.1]

Argumentos estéticos para la conservación.

Desde otro ángulo, los argumentos para el mantenimiento de la diversidad biológica por su característica estética son convincentes pero, como dependen de relativos gustos estéticos, tienen fuerza limitada:

Tales juicios podrían presumiblemente desechar algunos organismos (los invisibles, por ejemplo) por no ser dignos de mantenimiento.
Sin duda tampoco resistirían razonamientos contrarios que seguramente existen en pro de la destrucción de los organismos nocivos (v.gr., los microorganismos responsables del paludismo, o sus transmisores, los mosquitos Anófeles)
Además, como la diversidad genética no es susceptible a la plusvalía estética, los criterios pueden aplicarse solamente a aspectos de especies y ecosistemas de la diversidad biológica.

Sin considerar los individuales gustos estéticos, es indudablemente que la diversidad en sí, y la diversidad biológica en particular, se consideran de alguna manera no bien definible pero fundamental, fenómeno muy deseable. Ésta no es una noción cualquiera, sino una necesidad que se siente muy fuertemente y una parte fundamental de la vida espiritual de mucha gente. No importa que las razones no pueden ser totalmente articuladas; se percibe que la necesidad es fuerte y tiene importancia y peso en la determinación de las acciones.

Balance

La evolución conduce a recrear, no formas puras, "autonómicas," sino cada vez más combinadas e inclusivas de las presentes en ese momento. La naturaleza no es estática ni sus estructuras coexisten aisladas, se desarrolla en un orden en constante transformación hacia nuevas expresiones cuya novedad consiste precisamente en una mayor aglutinación o nueva combinación de las antes divididas y simples hacia perfiles integrantes, mezclados, que a su vez se sumarán a otros creando (o transformándose en) otros nuevos o, lo que es lo mismo, con más elementos o características circundantes que antes existían con su propia corporeidad pero ahora se suman para formar una nueva forma "multiplicada" bajo un organismo individual, coordinado.

Q

La vida sobre la Tierra adopta diversos rostros. Las diferencias dentro de ecosistemas, especies y genes tardaron millones de años en producirse. Fueron el resultado de incalculables mutaciones y fantásticos episodios de selección natural. Cada microorganismo, animal y planta contiene entre uno y 10 millones de bits de información en su código genético... Una diversidad que no puede siquiera imaginarse (por ende, se magnifica en la letra y se descuida en los hechos).

Q

Las amenazas a la biodiversidad son tan múltiples como múltiples son las actividades humanas. El ser humano, ya no como especie en la escala del Reino animal sino en tanto cyborg (esto es organismo capaz de crear y relacionarse a través de instrumentos), parapetado -por ello- en su poder de director de orquesta, es el mayor responsable de la pérdida de diversidad biológica, no sólo de la vegetal o microbiológica o animal, sino de la biodiversidad humana.

Q

El ritmo de deterioro ha sido asociado al crecimiento poblacional humano, pero la reversión en la curva de aumento demográfico podría llevar al empobrecimiento de la biodiversidad humana: muchos estudiosos[4], apuntando a la necesidad del control de la reproducción humana, hacen hincapié sobre las poblaciones más pobres –lo cual de tener éxito- reduciría hasta la extinción (en América Latina) a numerosos grupos étnicos aborígenes, y con ellos desaparecería su cultura, su conocimiento y su diversidad biológica. Es que de todo intento de controlar la propalación del cyborg puede resultar, asimismo, el exterminio del “hombre”[5].

Q

La biotecnología puede ser una pieza más en el engranaje de una sociedad internacional más justa y ecológicamente viable[6] [ver § 2.2.], siempre y cuando forme parte de un adecuado paradigma de relaciones económicas y políticas entre las naciones. Pero para ello, mucho se habrá de andar en el camino hacia otro tipo de mentalidad, lejos de los dogmas neoliberales del uso. En última instancia, el mundo opulento deberá elegir entre seguir con el statu quo o reconocer su deber de renunciar a un absurdo crecimiento económico ilimitado que sólo ahonda los problemas ambientales y que condena a la mayor parte de la población a no satisfacer sus necesidades más básicas de desarrollo humano.

Se propone un paradigma alternativo al paradigma de desarrollo tradicional, uno que eleve globalmente la calidad de vida, un desarrollo técnico con miras al crecimiento cualitativo, a la creación y preservación de las mejores condiciones humanas. La humanidad se enfrenta planetariamente a la tarea de planificar su propio crecimiento en función de sus condiciones naturales de vida, alteradas por la civilización industrial[7]. Pero la cuestión ecológica tampoco se resuelve con una tecnocracia política o ecodictadura universal: hace falta la educación en una nueva ética civil o cultura moral, a partir de la naturaleza como proyecto axiológico

tt 1era hipótesis • 2da hipótesis • 3era hipótesis • 4ta hipótesis  uu

 

 


NOTAS:


[1] La Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura de la FAO es un órgano intergubernamental permanente que contribuye a este objetivo proporcionando una tribuna neutral donde los países miembros pueden reunirse, mantener negociaciones y alcanzar el consenso con respecto a las políticas que han de adoptarse en este campo.

[2] Los científicos que produjeron la estimación son pertenencen a universidades de los Estados Unidos, de los Países Bajos, de Suecia y de la Argentina, coordinados por Roberto Costanza del Instituto de Economía Ecológica de la Universidad de Maryland (patrocinada por el centro del National Science Foundation (NSF) para el análisis y la síntesis ecológicos en la universidad de California en Santa Barbara). Nature, mayo, 15. 1997.

[3] Las estimaciones económicas no tuvieron en cuenta el hecho de que muchos servicios del ecosistema son literalmente irreemplazables. Si se intentara sustituir los servicios prestados por los ecosistemas sería necesario aumentar el PIB global en por lo menos $33 trillones, en tanto actualmente éste asciende a sólo $18 trillones.

[4] Entre la más autorizada doctrina en el sentido de favorecer la limitación demográfica, véase Cavalli-Sforza, Luigi L. Genes, pueblos y lenguas. Barcelona, 1998.

[5] Zamudio, T. The Convention on Biological Diversity (CBD) in Latin America. Ethno-Biological Prospecting and Industrial Propert. Notes taken from a legal and economic cosmos vision. Capítulo del libro The Protection of the Environment in a Context of Regional Economic Integration. The Case of the European Community, the Mercosur and the Nafta. Tullio Scovazzi (ed.), Giuffré Editore. Milano, Italia. 2001

[6] La biotecnología puede suponer un gran avance en materia de cambios de procesos, de operación y de automatización y reemplazo de las materias primas, debido a su potencialidad de emplear materiales biodegradables y de recurrir a procesos de base enzimática que requieren menos aporte de energía que los métodos tradicionales, con sustitución de sustancias químicas por otras biológicas menos o nada contaminantes.

[7] Otra disciplina de fundarnentación en la ética ecológica es el derecho ambiental derecho "natural" de la naturaleza como imperativo categórico de una ética de la responsabilidad frente a la crisis ecológica y nuclear. Novedades en este sentido son la figura del delito ecológico contra la seguridad pública y el derecho a la salubridad del medio ambiente entre los derechos humanos de tercera generación.


Pro-Diversitas 
Editorial Digital
ISSN 2362-6518